He acompañado a gente que volvió bien y a gente que volvió mal. La diferencia casi nunca estuvo en cuánto dinero traían. Estuvo en el orden.
Quien vuelve mal suele hacer lo mismo: decide la fecha, compra el boleto, y a partir de ahí corre detrás de los trámites con el reloj en contra. Y varios de esos trámites solo se pueden hacer mientras todavía estás allá.
1. Los documentos, primero que todo
Cédula y pasaporte vigentes, y los de tu familia. Si algo está vencido o por vencer, se renueva en el consulado antes de moverse, no después de llegar.
Si llevas años sin votar o sin actualizar datos, revísalo también: aparece justo cuando necesitas hacer un trámite urgente.
Y algo que a mucha gente se le pasa: los documentos de tus hijos nacidos allá. Actas de nacimiento, apostillas y traducciones se consiguen mucho más rápido en Estados Unidos que pidiéndolas desde Ecuador.
2. El Plan Retorno
Es el programa del Estado ecuatoriano para quien vuelve. Da beneficios aduaneros y algún acompañamiento. No es dinero en la mano, y esa confusión hace que mucha gente llegue esperando algo que no existe.
Lo explico entero, con lo que sí da y lo que no, en Plan Retorno a Ecuador.
3. El menaje de casa
Es lo que más miedo da y donde más dinero se pierde por desconocimiento: qué puedes traer sin pagar impuestos, en qué plazo y con qué papeles. Tiene reglas concretas y ventanas de tiempo que se cierran.
Está detallado en menaje de casa y vehículo.
Embarcar las cosas antes de tener el registro y la documentación resueltos. Cuando el contenedor ya está en camino y falta un papel, no hay margen para negociar: se paga la bodega, se paga la demora y a veces se paga el impuesto que justamente se quería evitar.
Los plazos del menaje corren desde tu llegada. Por eso el boleto se compra al final, no al principio.
4. El vehículo, solo si de verdad conviene
Traer el carro suena a ahorro y muchas veces no lo es. Entre el flete, los requisitos de antigüedad, la nacionalización y lo que cuesta después conseguir repuestos de un modelo que aquí no se vende, la cuenta cambia bastante.
Hazla completa antes de decidir. A veces vender allá y comprar aquí sale mejor, y a veces no. Depende del vehículo, no de la regla general.
5. El dinero: la parte de la que nadie habla
Aquí es donde llevo trece años viendo el mismo desenlace. La persona llega con los ahorros de veinte años y, en los primeros meses, alguien de confianza le propone un negocio.
No es que la propuesta sea de mala fe. Es que nadie ha comprobado si el negocio aguanta, y quien pone el dinero es el que vuelve.
Yo he perdido dinero en negocios míos, y casi siempre fue por lo mismo: entrar rápido, con un socio equivocado y sin números delante. Está contado sin adornos en lo que perdí.
Antes de decidir nada, esto es lo que conviene mirar: en qué invertir al volver a Ecuador.
Qué hacer desde allá y qué al llegar
Desde Estados Unidos: renovar documentos, apostillar y traducir los papeles de los hijos, informarte del Plan Retorno, cotizar el flete, y decidir qué se trae y qué se vende.
Ya en Ecuador: los trámites de aduana en su plazo, y —esto es lo importante— no comprometer el dinero durante los primeros meses. El país que dejaste cambió. Necesitas verlo antes de apostarlo.