La mayoría de los llamados “estudios de viabilidad” que veo son documentos hechos para justificar una decisión que ya se tomó. Muchas páginas, muchos gráficos y una conclusión conocida de antemano.
Eso no es un estudio. Es un folleto para tranquilizar al que va a poner el dinero.
Un estudio de viabilidad que nunca dice que no, no es un estudio: es una venta.
Qué debe incluir de verdad
1. Demanda medida, no supuesta
Cuánta gente busca activamente lo que vas a vender, en tu zona y en tu idioma. Hoy eso se mide con datos reales de búsqueda, no con encuestas a conocidos. Y a veces la respuesta es que el mercado que imaginabas no existe.
2. Competencia real
Quién lo está haciendo ya, cómo de bien, y por dónde son vulnerables. Con nombres y con evidencia, no con generalidades.
3. Estructura de costos completa
Fijos, variables, medios de pago, impuestos, tu propio tiempo, y el capital de trabajo para los meses flacos. El error más común no es subestimar la inversión inicial: es olvidar cuánto cuesta sobrevivir hasta que llegue la venta.
4. Punto de equilibrio
Cuántas ventas al mes hacen falta solo para no perder. Es el número que más ideas mata, y siempre es mejor que las mate una hoja de cálculo.
5. El riesgo que lo puede matar
Todo negocio tiene uno: un proveedor único, una regulación, una dependencia de una sola persona, una estacionalidad brutal. Identificarlo antes te permite decidir si lo aceptas o si cambias el modelo.
Cómo termina
Con un veredicto por escrito y sin ambigüedad:
- Va — con las condiciones bajo las que va.
- Va con cambios — y cuáles, en orden.
- No lo hagas — y por qué.
La tercera es la más valiosa y la que menos se dice. Yo la digo, porque he estado del otro lado.
He perdido dinero en mis propios negocios: una agencia en Bogotá con un socio que montó el suyo, un spa comprado en Medellín y movido de ciudad, sociedades con familia y un proyecto que nunca explotamos por falta de disciplina.
Cada uno me enseñó a reconocer, en la primera reunión, la señal que lo anticipa. Cuando te digo que una idea no va, no es pesimismo: es memoria.
Si todavía estás en la etapa de decidir el rubro, empieza por aquí: negocios rentables en Ecuador. Y si vuelves del exterior con capital, esto es lo primero que deberías leer: en qué invertir al volver a Ecuador.