La búsqueda “cómo crear una agencia de viajes en Ecuador” es la primera sugerencia que da Google cuando escribes “cómo crear una agencia de viajes”, por encima incluso del término genérico. Ecuador manda esa consulta por delante de México, Colombia, Perú y España. Hay muchísima gente queriendo abrir una.
Y hay muy poca información que sirva. Lo que encuentras son listas de requisitos copiadas unas de otras, sin una sola línea sobre lo que de verdad decide si el negocio vive o muere.
Voy a darte las dos cosas: el trámite, ordenado y sin jerga, y después lo que a mí me habría gustado que alguien me dijera en 2013.
Los cuatro tipos y por qué esto es la decisión más importante
El Ministerio de Turismo reconoce cuatro clasificaciones, definidas en el Reglamento de Operación e Intermediación Turística (Acuerdo Ministerial 2021-037). No son etiquetas administrativas: determinan a quién le puedes vender y de qué vives.
| Tipo | Qué puede hacer | A quién le vende |
|---|---|---|
| Mayorista | Proyecta, organiza y vende en el país servicios y paquetes del exterior | A otras agencias, nunca al viajero final |
| Internacional | Comercializa el producto de las mayoristas y arma sus propios paquetes | Directo al viajero, dentro y fuera del país |
| Operadora | Opera el producto turístico en el territorio: tours, guías, logística | A agencias y también al consumidor final |
| Dual | Internacional + operadora en una sola figura | A todos |
Aquí está el primer error, y lo comete casi todo el mundo: se registran como operadora local porque es lo que hace el vecino. Montan tours de fin de semana, contratan un guía y compiten con otras cuarenta operadoras que hacen exactamente lo mismo en la misma ciudad, al mismo precio, con las mismas fotos.
La clasificación no la eliges por lo que es más fácil. La eliges por dónde quieres estar en cinco años.
Yo dirijo una agencia dual. Esa decisión —tomada al principio— es la razón de que pueda vender un paquete internacional por la mañana y operar un city tour por la tarde, sin pedirle permiso a nadie ni repartir margen con un intermediario.
El trámite, en el orden real
- Constituir la empresa. Superintendencia de Compañías o SAS. Aquí ya hay una decisión de estructura societaria que conviene no improvisar.
- RUC en el SRI, con la actividad económica correcta. Si la actividad está mal puesta, el resto del trámite se traba.
- Registro de Turismo ante el MINTUR. Es el que te reconoce como prestador de servicios turísticos. Sin esto, legalmente no eres una agencia de viajes.
- Licencia Única Anual de Funcionamiento (LUAF), en el municipio de tu cantón. Se renueva todos los años.
- Permisos locales del GAD: uso de suelo, bomberos y lo que exija tu cantón.
Los pasos 3 y 4 son los que más dudas generan y por eso tienen su propia página: Registro de Turismo y LUAF, explicados.
La LUAF no es un trámite de una sola vez. Se renueva dentro de los primeros 60 días de cada año, y quien la saca en el primer trimestre suele acceder a un descuento del 15 % sobre su valor. Los requisitos exactos y las tasas los fija cada municipio, así que lo que le cobran a una agencia en Cuenca no es lo mismo que en Quito o en Manta.
Yo lo renuevo todos los años para mi propia empresa. Verifica siempre contra tu GAD antes de presupuestar.
Lo que de verdad decide si sobrevives
Nada de lo anterior es lo difícil. El trámite lo saca cualquiera con paciencia y un contador decente. Lo que mata agencias es otra cosa.
1. Registrarte para el mercado equivocado
Se abren operadoras locales para vender lo mismo que ya vende todo el mundo. Mientras tanto, el negocio internacional y el mayorista están casi desatendidos: hay demanda, hay márgenes y hay muy poca gente compitiendo, porque exige visión y trabajo de producto que la mayoría no quiere hacer.
2. Creer que la digitalización es tener Instagram
La inmensa mayoría de agencias ecuatorianas no tiene un sitio que capte, ni un CRM, ni un embudo, ni medición. Tienen un catálogo en redes y esperan que suene el teléfono. Eso no es un canal: es una lotería. Aquí explico por dónde se empieza de verdad.
3. No calcular el margen antes de vender
Un paquete mal armado se vende rápido y deja nada. He visto agencias facturando bien y perdiendo dinero cada mes, porque nadie se sentó a calcular qué queda después de proveedores, comisiones, medios de pago e impuestos.
4. Entrar con socio y sin reglas
Esta la aprendí pagando. Fundé una agencia dual en Bogotá; mi socio aprendió el negocio y montó el suyo. Perdí cerca de 25.000 dólares. Si vas con socio, define desde el primer día quién pone capital, quién pone trabajo y qué pasa el día que uno se quiera ir.
¿Y es rentable?
Sí, y mucho más de lo que dicen. Pero la pregunta está mal formulada y merece su propia respuesta: ¿es rentable una agencia de viajes?